viernes, 13 de mayo de 2011

Protocolo ceremonial de Reino Unido

Vestido.

Los vestidos de novia, al igual que ocurre con otros tipos de vestuario, tienen una influencia notable de la moda que se lleva en cada temporada. Los diseñadores y las casas de moda suelen marcar sus tendencias. Hay que elegir las formas y hechuras (escotes, cola, mangas, etc.) que mejor le sienten a su figura, siempre dentro del modelo que a usted le guste más o prefiera. En cuanto a los tejidos, hay que diferenciar un poco si es para una boda de verano o de invierno, aunque muchas novias optan por elegir su vestido sin tener en cuenta la época del año.
Para el invierno se suelen utilizar tejidos tales como: blonda, damasco, raso, micado, muaré, paño cibelina, terciopelo “chiffon”, otomán, etc. Para el verano puede elegir tejidos más finos tales como: organdí, gasa o muselina, organza, crepé, etc.
El color por excelencia es el blanco, pero tal y como indicamos anteriormente, los diseñadores suelen marcar sus tendencias, y suelen sacar en sus colecciones blancos rotos, marfiles, tonos cremas y otras gamas de colores diferentes del blanco.

Velo.

El velo, si se lleva, puede ser largo o corto, generalmente de tul o encaje. Como en el caso de los vestidos de novia las opciones son bastante diversas

Zapatos.

Blancos, generalmente de medio tacón, ni planos ni de tacón demasiado alto, y pueden estar forrados de la misma tela que el traje de novia. Los más elegantes son los zapatos cerrados o casi cerrados en su totalidad. No obstante, como en todo el tema de vestuario, las opciones son muy diversas y el propio criterio de la novia es el que decide que zapatos lucir con su vestido.

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